martes, junio 16

AYÚDATE QUE YO TE AYUDARE

Conversando con una persona muy especial le aseveré con cierta inocencia, y quizá pecando de necio a la vez, que en la Biblia estaba escrito: AYÚDATE QUE YO TE AYUDARÉ. Luego después de encomendada la tarea, he buscado citadamente esa frase en la Biblia, y el resultado: textualmente NO la he encontrado. Entonces busqué ayuda donde una fuente directamente relacionada con el tema en cuestión: personas apegadas y fervorosas de la religión, o de dos diferentes religiones.
La conclusión fue una misma, y resulta evidente que si esa frase no existe en la Biblia, pues ha de tener algún origen en particular, origen del cual yo había sido partícipe a manera de receptor y ahora hacia de transmisor, cuestión que de momento no recordé. Aquí hay algunas citas, que podrían funcionar como fuente o bases para tal resultado:

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.” (Jos.1, 9)
Pablo dijo: “si alguien no trabaja, que tampoco coma” (2 Tesalonicenses 3:10).

Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros” (Santiago 4:8).

Ahora bien, puede ser que AYÚDATE QUE YO TE AYUDARÉ sea el resultado de las costumbres, interpretación o del acerbo popular, entonces hay que hacer una correcta aseveración de que no se conoce un lugar exacto de donde haya provenido, lo que sí, es que depende de a donde vaya a parar. Dicho esto, pues la interpretación juega un rol importante en la comunicación humana, si tal frase es citada por un no creyente en Dios, pues suena a ironía, mas por el contrario, si es un amigo o un creyente quien se la cita a uno, nos sirve de inspiración y búsqueda de mejora.

Investigaciones certifican que ocho de cada diez estadounidenses creen que esta afirmación de que “Dios dice: Ayúdate, que yo te ayudaré”, se halla en la Biblia lo que nos muestra entonces que la modernización o globalización y la eliminación paulatina de fronteras de raza, sexo, idioma e incluso religión hacen que cada vez admiremos, absorbamos y asimilemos frases, citas, temas y demás recursos de diferentes orígenes.
Para ejemplificar lo mencionado he aquí uno sencillo:
La palabra OJALÁ proviene del árabe لو شاء الله (law sha'a Allah) "si Dios quisiera". La fórmula se pronunciaba en el dialecto árabe andalusí "lawsha'alláh", luego "lawshallá", luego "loshalá", y el castellano antiguo la tomó con aféresis de la l- inicial, "oxalá", que dio lugar al español "ojalá".
Entonces, si bien es confuso el origen de tal frase no deja de ser cierta y es que al fin y al cabo a diario nos vamos a topar con nuevas enseñanzas, de diversos orígenes o significados; personalmente creo que el asunto en sí está en cómo y porqué interpreta cada uno lo que aprende, y claro cada uno decidirá si aplicar, afirmar o rechazar dichas experiencias.

Porsiacaso y dando más pruebas de que ya no estamos en barreras como en la antigüedad y que somos afortunados de vivir en una era de mayor libertad de pensamiento y expresión dejo otras citas, colectadas por Tao Te King y Sidhartha Gautama respectivamente, que a pesar de ser del entorno Budista bien podemos aplicarlas…o al menos entenderlas:
”Quien conoce a los demás es inteligente. Si se conoce a sí mismo, es sabio. Si vence a los demás, tiene fuerza. Si se vence a sí mismo, es realmente poderoso.”
”Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.”


Por cierto mi estimada … he aquí después de tanto buscar que eh encontrado algunos posibles orígenes de tal frase, la primera es de un cuento, que es mi personal origen, no se hace cuanto lo escuché y ahora, aunque ya tarde puedo aseverar que es ahí donde la obtuve, aunque tengo que aclarar que yo la escuché como un hombre que naufraga, y queda en una isla, pero bueno, esta es la versión más antigua que encontré. La segunda es un tanto más Histórica.

-Cuentan una historia de un hombre que se aislado en su casa durante una inundación. Vino un bote a rescatarlo mientras estaba en la puerta, pero él les dijo que se fueran, alegando: “Dios me va a rescatar”. Al día siguiente, el agua subió y llegó otro bote a rescatar al hombre, que ya para entonces estaba atrapado en el balcón de los altos. De nuevo se negó a recibir ayuda, mientras gritaba: “Dios me va a rescatar”. Al final del día siguiente, se encontró sentado en la chimenea, mientras el agua se agitaba a su alrededor. Un helicóptero revoloteó sobre él, mientras un hombre le gritaba: “Déjenos ayudarlo!” Pero él le gritó: “Dios me va a rescatar”. Como era de esperar, el agua siguió subiendo y el hombre se ahogó. Llegó al cielo de mal humor, y se le quejó a san Pedro: “Yo esperaba que ustedes me rescataran”. “Francamente, me siento sorprendido de verte aquí”, le contestó Pedro, “porque te mandamos dos botes y un helicóptero para que te recogieran y no quisiste salvarte”.
Casi podemos oír a Pedro decirle: “Recuerda que Dios ayuda al que se ayuda a sí mismo”. -

Quinientos años antes de Cristo, Esopo escribió: “Los dioses ayudan a quienes se ayudan a sí mismos”. El filósofo griego Eurípides decía: “Pruébate primero a ti mismo, y después, invoca a Dios”. Y George Herbert afirmaba en el siglo XVII: “Ayúdate a ti mismo, y Dios te ayudará”. Benjamin Franklin dijo esa cita en el siglo XVIII ("God helps those who help themselves").

Dave

3 comentarios:

  1. Es un comentario hecho por Bejamin Franklin "Dios ayuda a los que se ayudan a si mismos".

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  3. El concepto de la frase no es malo, lo malo es que hay quienes se aferran a que esta frase se encuentra en la biblia, y dicen "como dice la biblia..." o; "Dios dice..." deberiamos investigar todos de esta manera antes de afirmar algo.

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